Hay poemas que no ofrecen refugio, ofrecen una advertencia. “Cuanto puedas”, de Kavafis, pertenece a esa rara categoría. No promete consuelo ni heroísmos; pide algo más difícil: hacerse responsable de la propia vida antes de que se vuelva irreconocible. El poema empieza con una renuncia honesta: si no puedes hacer tu vida como la quieres… Nadie puede, no por completo. Entre las obligaciones, la prisa, la fricción con los demás, la vida siempre se desplaza un poco lejos de lo que imaginamos. Kavafis no discute eso. Lo que discute es el descuido... Leer más →
Decir adiós a Alejandría
Este fue el primer poema de Kavafis que leí. Y si estoy escribiendo algo sobre él es porque me conmovió profundamente. Como suele sucederme con cierta poesía, la siento mucho antes de pensarla. Kavafis produce eso en mí: respiro su poesía, la siento en la piel, escucho su melodía, vibra en mi interior y entonces comienzo a verla... Leer más →
“Emily Dickinson: la esperanza como un ave invisible”
Emily Dickinson consigue, en apenas unos versos, encarnar lo inasible: la esperanza. No como un concepto abstracto, sino como un pájaro mínimo, hecho de plumas y silencio, que anida en el alma y canta una melodía sin palabras. Ese canto nunca cesa, incluso en medio de la tormenta. Leer más →
Clarice Lispector
Un diamante en la penumbra
Luego de leer el poema varias veces, y de sentir cómo despertaba en mí una ternura difícil de explicar, decidí buscar algo más sobre él. Su origen es casi un accidente: un error tipográfico en un periódico, una noticia mal titulada. Bishop, al leer The Man-Moth, no corrigió el desliz, sino que lo convirtió en criatura. La sola idea me asombra; puedo imaginarla dejándose arrastrar por la errata hasta darle forma a este ser extraño. Leer más →